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Noche Estrellada.

Por: Marissa Cervantes

 

 

 

Sigo corriendo, huyendo. ¿Por qué? Pues porque es lo mejor que sé hacer. No puedo enfrentarme a mi padre, por más que lo intente, cuando veo su cara impotente y esos ojos mirándome fijamente hay algo que no puedo descifrar, algo me detiene. Todo ese odio y rabia que siento ante él se disipa cuando me mira de esa forma, se convierten en temor, sí, no sé por qué me inspira temor. Pero definitivamente hoy fue más que nunca, me gritó como jamás pensé que lo haría.

Creo que después de tono, en el fondo de mi corazón, quería tener la esperanza de que él me apreciaba un poco, no esperaba que me quisiera, eso lo deseché desde la primera vez que nos vimos en NERV, pero por lo menos esperaba que me tuviera un poco de estima. Pero me equivoqué otra vez. Él me odia… no sé por qué… tal vez nunca lo sepa y mejor porque no quiero saberlo. Cuando me estaba gritando muchísimos sentimientos se encontraron en mí y sentía algo en mi pecho que no creo poder explicar nunca, escuchaba todo y poco a poco fui bajando mi cabeza. ¡¡Me dolía!! ¡¡En el fondo me dolía y eso me molesta!! ¿Por qué simplemente no puedo odiarlo? Llegó un punto en el que no quise saber más y me retiré, escuché que Misato me llamó, la Dra. Ritsuko me exigió que me quedara, pero yo ya no estaba para eso. Creo que Misato le reclamó algo a mi padre, pero no me importa.

Llegué al apartamento y me recosté en el sillón. Quería simplemente morir… ¿acaso nadie podía entender eso? Así debieron pasar algunas horas hasta que Misato llegó junto con Asuka. No las miré, Misato prefirió ignorarme y dirigirse a dormir, mejor, porque no quería hablar con nadie. Pero Asuka, no, ella no podía simplemente ignorarme como siempre hacía, ella tenía que reclamarme. Escuché sus insultos uno a uno, eran los mismos de siempre, pero en esa noche en especial los sentía de verdad, especialmente cuando salió la palabra “cobarde”, eso me dolió… porque era verdad. Fui, soy y seré un cobarde.

-Eso es lo que eres… ¿te quedó claro?- terminó de decir la chica.

-Sí- le dije aún sin mirarla- me quedó más claro que nunca- entonces salí del apartamento. Cuando cerré la puerta aún escuchaba los gritos de Asuka ¡¡Demonios!! ¿No podía haberse guardado sus comentarios por lo menos esta noche? No, ella nunca lo haría. ¿Le encanta acaso verme sufrir, llorar? No sé… pero no le daría el gusto si así era.

Seguí caminando por los pasillos obscuros y al fin salí del edificio. Continué con mi marcha, no sé qué estaba buscando, supongo que lo sabré en cuanto lo vea. Doy un suspiro, y continúo caminando, aún no puedo alejar de mi mente los insultos de mi padre, los de Asuka… aunque me vaya al fin del mundo de mi mente jamás se apartarán esos gritos e insultos.

Sé que Asuka lo hace por simplemente querer molestar, o al menos así lo aparenta, pero mi padre… no sé por qué lo hace…

Entonces me encuentro con un puente sobre un río, no sabía que hubiera un río, tal vez porque nunca había pasado por esta parte de la ciudad. Contemplo el río, el reflejo de la Luna se ve hermoso… doy un suspiro.

Algo me hace voltear a la izquierda y veo que no soy el único que está aquí. Me acerco un poco y descubro de quién se trata, jamás pensé en encontrarla a ella aquí, pero puedo estar equivocado así que sigo acercándome y compruebo que es cierto, se trata de Rei. Me acerco con cautela y la observo por unos minutos, su rostro no deja traslucir ninguna expresión, como siempre. No sé que hacer, nunca he conversado con ella y no sé como iniciar una plática con ella… además no creo que quiera hablar conmigo porque no son “órdenes del comandante Ikari”.

-Siempre interfiere- murmuro. Esto parece hacerla reaccionar y voltea hacia mí. Se me queda mirando fijamente, con esa mirada que sólo ella sabe hacer. Sus penetrantes ojos rojos inspeccionaron todo mi cuerpo, a veces me pregunto qué pensará cuando me mira a mí o  Asuka de esa manera.

 

Es el Tercer Niño, Ikari Shinji. La verdad no tengo idea de qué hará por estos lados, dudo que le haya pedido permiso al comandante Ikari, él nunca le hace caso al comandante y siempre le lleva la contraria. ¡¡Y es su propio padre!! Por eso le di esa bofetada aquel día, porque no podía creer que dudara de su propio padre.

Sin embargo, esta noche se ve algo diferente, tal vez no lo quiera demostrar, pero se encuentra triste. Muy triste por lo que veo. Aunque la verdad siempre lo veo así triste y distante… me gustaría hablar con él, pero no tengo órdenes superiores así que lo único que puedo hacer es mirarlo.

-Hola…- me dice.

Yo no digo nada, no puedo hablar sin que el Comandante me dé su consentimiento, así que no hablaré… aunque… hay algo… algo que… no sé describir… algo en él que me hace pensar que debería hablar con él, algo me impulsa. Pero ¿si el comandante se entera?

Él baja la mirada, sabe que no voy a hablarle… entonces me pregunto ¿Por qué está aquí tan lejos de su apartamento? Seguramente discutió con el comandante y escapó… tal vez huyó porque no había nadie que lo comprendiera… y ahora cuando al parecer encontró alguien con quien hablar… yo se lo niego. La verdad no sé por qué pensé todo eso… pero algo me impulsa a hablarle… algo dentro de mí…

-Hola- digo.

Me mira sorprendido, no esperaba que le diera una respuesta.

 

 No puedo creer que me haya respondido, no sé que pasó por su mente pero la verdad es que cuando le dije hola no me esperaba de ella una respuesta. No sé por qué me dolió que no respondiera. Pero cuando me respondió el saludo no podía creerlo. Me acerco más a ella y me siento a su lado. Bien, ahora que sé que va a hablar conmigo no sé por donde empezar ¡¡rayos!! Se me ocurre un tema por donde empezar.

-Y… ¿qué haces en este lugar a estas horas?- dije. Hubo un silencio, esperé que respondiera, sé que lo hará.

-Mira arriba- dice mirando al cielo.

Yo la imito y entonces comprendo lo que dice: hay una hermosa noche estrellada arriba de nosotros. La Luna y las estrellas muestran todo su esplendor e iluminan a Tokio-3 y desde donde estamos se puede ver perfectamente.

-Es… hermoso…- logro decir para no perder la conversación.

-Las noches de Luna llena- dice- vengo siempre aquí…

-Sí, ya veo…- entonces cierro mis ojos, se puede sentir una gran paz y tranquilidad en ese lugar.

Entonces lágrimas empiezan a salir de mis ojos otra vez ¡¡Rayos!! ¡¡Detesto llorar!! Siempre intento no hacerlo frente a Asuka o, incluso, ante Misato. Pero con Rei es diferente, sé que ella no me reclamará que sea “débil y cobarde” como Asuka, ella no me gritará que soy un baka, no me pegará ni tampoco empezará a insultarme. Con ella llorar no se me hace un defecto, sé que ella me dejará llorar, tal vez no me consuele, pero por lo menos no me reclamará que llore. Ella sigue contemplando el cielo, tal vez para dejarme llorar o porque no le importa que lo haga tal vez ni siquiera sabe que estoy llorando pero eso, lejos de incomodarme, me hace sentir bien.

Cuando al parecer ya me desahogué, es entonces cuando ella me mira, me da su pañuelo sin decir una palabra. Con ese gesto demuestra que sabía que lloraba y no lo había ignorado como creía. Tal vez piense que soy un llorón pero sé que jamás lo dirá, tal vez piense que estoy loco por llorar sin razón, no la culpo, ella no estaba en la reunión de hoy, no presenció la discusión.

Mejor, porque habría estado del lado de mi padre. A veces le tengo envidia porque mi  padre la trata muchísimo mejor que a mí, la trata como si ella fuera su hija. Pero no puedo enfadarme con ella, no sé por qué. Ella no provoca en mí enojo… no sé por qué… cuando termino de secarme las lágrimas la miro, ella sigue observando la Luna llena. En realidad está como ensimismada, está bien que se ve hermosa pero no creo que sea para tanto.

-Emm… disculpa- digo dándole el pañuelo.

Ella lo mira de forma un poco despectiva, cuando lo veo yo también me doy cuenta de la razón. Está totalmente lleno de mis mucosidades… je, je, jamás me sentí tan baka en la vida. Ella se bajó de donde estaba sentada y se paró junto a mí y me miró fijamente con esa mirada extraña. Cerré los ojos, estaba esperando un golpe (es que ya me he acostumbrado a eso con Asuka) o algo parecido, tal vez un insulto. Pero en vez de eso, al abrir los ojos con temor, ví a Rei a espaldas mío observando algo. Me acerqué cautelosamente a ella, tal vez haría como Asuka y me pegaría un susto y luego comenzaría a insultarme. ¿Pero qué estoy diciendo? ¡¡Ella no es Asuka!! Rei jamás haría eso, ella es… especial… me acerco con más confianza pero un poco cauteloso.

-¿Pasa algo?- pregunto. Ella no dice nada y señala hacia el firmamento, entonces me doy cuenta que se trata de una estrella fugaz. Aunque cuando la veo ya casi ha desaparecido de nuestra presencia.

-¿Qué deseo pediste?- no puedo contenerme a preguntar.

Rei me mira confundida, al parecer no sabe de qué estoy hablando.

-¿No sabes?- le dije- se dice que si pides un deseo a la estrella fugaz, éste se cumplirá… aunque no debí haberte preguntado porque si me dices el deseo no se cumple…- sonrío. ¡¡Creo que esto me está haciendo bien!! Me empiezo a sentir más tranquilo.

 

Miro fijamente a Ikari Shinji. Se ve un poco más tranquilo ahora. Creo que sigue tratando de entablar amistad conmigo, pero no me han dado permiso para ello. Eso que me contó de las estrellas fugaces ¿sería verdad?

Miro nuevamente hacia el firmamento, entonces me siento en el puente otra vez. Shinji Ikari hace lo mismo.

Sigo sintiendo esta extraña sensación en mi pecho. Es algo extraño, me siento familiarizada con Shinji Ikari, nunca antes había sentido eso por alguien más… ni siquiera con el Comandante. Lo miro de nuevo ¿por qué solamente con él me siento así? Tal vez no hemos hablado mucho o llevado una conversación muy coherente esta noche pero,  a su manera, ha sido especial…

-Y… ¿qué deseo hubieras pedido?- le digo, no sé por qué no pude evitar preguntar eso.

-Jamás haber entrado a NERV- me responde, un poco de tristeza hay en sus palabras. No sé que decir. Tampoco sé que hago aquí con él… no sé por qué pregunté eso… estoy confundida…

-Vaya- dice- realmente la Luna se ve hermosa hoy- cambia bruscamente el tema.

Observo al astro nuevamente, se muestra en todo su esplendor. Shinji Ikari da un suspiro, tal vez sea de tristeza, tal vez no. No quiero averiguarlo porque sé que no podemos estar así para siempre… mañana todo volverá como siempre. Esa es la realidad… pero…

-Shinji- pregunto- ¿te peleaste con el Comandante Ikari otra vez?

-Sí- dice con pesadumbre- la verdad es que no sólo eso… también Asuka…

Es la segunda niña la que lo tiene así. Frecuentemente escucho como le insulta en la escuela, bueno por los gritos que pega no es difícil escucharla. Entonces ¿es por ella que está así?

-No quiero hablar de eso- me dice- ahora la estoy pasando bien contigo…

-Mañana todo será igual- le digo con tranquilidad pero severidad al mismo tiempo.

-Lo sé- me dice.

 

Sí, sé que mañana todo volverá a ser igual entre nosotros Rei… pero no importa, si tengo esta noche como recuerdo. Ambos seguimos contemplando la hermosa noche estrellada.

Tengo que admitir que con Rei me siento familiarizado, ella tal vez es un poco distante y casi no traza palabra con nadie, pero cuando lo hace realmente te hace sentir bien. Noto que mi mano se encuentra muy cerca de la suya, lo pienso un poco pero me decido, coloco mi mano sobre la suya. Al contrario de cualquier reacción que me esperaba, ella me miró fijamente y, después de unos minutos me sonrió levemente. Es muy extraño que ella sonría, no lo hace muy a menudo, de hecho, yo no la he visto hacerlo muchas veces. La primera vez que lo hizo sentí algo extraño dentro de mí, igual que ahora. Quizás sea porque no estoy acostumbrado a ver esa parte de la primera niña.

Entonces ambos volteamos a ver el firmamento por última vez… porque mañana la realidad no cambiará… pero el recuerdo de esta noche estrellada siempre estará conmigo.

 

 

FIN

 

 Notas: En primera… ¿qué hace este fic aquí? Pues no lo sé, sólo se me ocurrió y ya… no llega a ningún lado… no se concluye nada… en fin… aunque eso de que Rei se siente familiarizada con él no lo estoy inventando, después de todo Rei fue clonada a partir de la madre de Shinji (también con Lilith pero esa es otra historia) y bueno… imagino que debe sentirse así.

La verdad es que me encanta Rei-Shinji, no como pareja, (y eso que Asuka me cae un poco gordo) pero como no había fics de EVA que se centraran en ellos pues, con la música de A Thesis of the Cruel Angel de fondo, me inspiré y empecé a escribir.

Mil disculpas si creyeron que estoy loca cuando empecé a narrar los pensamientos de Rei y si no les gustaron pues no es fácil saber en qué está pensando y qué analiza esta chica ¿o sí? Pues si alguien puede saberlo me alegro por él, yo no puedo y tuve que hacerlo de acuerdo a mi cerebro y la personalidad de esta chica. Espero que les haya gustado, aunque si están leyendo esta parte quiere decir que alcanzaron a leer toda la historia.

Dedicado con todo el corazón a Mónica y Andrea. Ellas saben por qué…

Quejas, comentarios, sugerencias a maral15@yupimail.com