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UN DULCE BESO BAJO LA LLUVIA

 

 

 Capitulo 2 Un Cerezo... Sakura...

 

Un chico de unos 17 años aproximadamente, con el cabello café oscuro y unos hermosos ojos marrones estaba profundamente dormido, soñando con aquella niña de hacia ya tanto tiempo le quitaba el sueño. Esta vez había soñado que volvía a ver a su querida, había soñado lo de todos los días, el sueño que lo perseguía cada noche sin cesar, pero los gritos de una chica de mas o menos su misma edad, de cabellos negros y grandes ojos cafés subía con fuerza las escaleras, hacia pocos minutos que se encontraba golpeando su puerta para entrar a despertarlo.

- ¡¡Syaoran!!

- ¿Uh?- pregunto el chico mientras bostezaba y se sentaba en su cama. Escucho claramente los gritos de su prima... con desgano y una triste mirada vio la puerta, de la cual se encontraba ella:

- ¡Syaoran! ¿Hasta cuando piensas dormir? Vamos, de pie, recuerda que hoy es el festival del Instituto y estamos encargados a atender el "Café".

"El Café" - Murmuro con mucha nostalgia mientras miraba por su ventana. Podía ver como los pétalos de cerezo flotaban en el aire, ya que el viento jugaba con ellos... un travieso pétalo entro por un orificio de su ventana que callo en la cama del. Observo detenidamente el pétalo... lo tomo y apretó en su mano, recordando a la Maestra de Cartas Clow que le robo el corazón... "Sakura"

- ¡¡UY!! ¡¡Syaoran!!- le grito efusivamente y desesperada abrió la puerta.

- Meiling... - la miro con aquellos ojos que hacia 7 años atrás habían perdido su brillo.

- ¿Quieres dejar de pensar en la inmortalidad del cangrejo?- le pregunto la muchacha colocándose una mano en la cintura.

El no le contesto, la miro a los ojos pero su mirada se perdió como siempre en el infinito. Meiling ya estaba acostumbrada, así que se sentó al lado de él y le tomo una mano, sacándolo suavemente de sus sueños.

- Syaoran... vamos... por un día, deja de pensar en ella... solo por hoy.

- No puedo Meiling... ella esta en mi todos los días... jamas dejare de pensar en ella... en Sakura.

Syaoran sintió como la mano de su prima temblaba al escuchar el nombre de la niña que le quito el amor de su vida, aquella niña que había enamorado a Syaoran tan solo con su dulce forma de ser.

- Esta bien... Syaoran... pero...

- Meiling... - le dijo levantando su barbilla hasta poner sus ojos frente a los de él. La miro a los ojos, profundamente como suele mirar él... por más que veía a aquella muchacha, que le suplicaba con la vista, de que una vez por todas olvidara a Kinomoto, no pudo complacerla, y nunca la complacerá.

- Nunca... nunca la olvidaré...

La chica de ojos cafés sintió que se le apretaba el corazón, al escucharlo hablar así... lo sospechaba, siempre lo sospecho pero aún sabiendo la verdad no pudo evitar el llorar.

- Lo entiendo... no te preocupes... por mí, no hay problema... te espero abajo...

- Meiling... - dijo el joven, al ver como el delgado cuerpo que estaba sentado junto a él se alejaba rápidamente de su alcoba. "Porque te hago sufrir de esta manera, ¿Meiling? ¿Porqué debes sufrir lo que sufro yo en estos momentos y en estos 7 años?" Se preguntaba para sí mismo el joven de oscuros ojos cafés. Syaoran bajo las escaleras, lentamente, triste por haber amanecido una vez más sin su niña, sin esa dulce sonrisa que lo conquisto de sobremanera.

- Syaoran, vamos a desayunar.

- No quiero desayunar... hermana, no tengo hambre...

- Pero Syaoran, debes comer, vamos, ¡por favor!

- No, ¡NO QUIERO COMER! - grito furioso, estaba irritado como lo esta todos los días... solo una de sus 4 hermanas lo entiende...

- Syaoran...

El joven, arrepentido, hizo una reverencia frente a su hermana, mirándola con tristeza en sus ojos le contesto:

- Perdóname, por favor, lo siento mucho... no quise gritarte no fue mi intención... Fanren...

La joven mujer, le tomo una mano, lo hizo mirarla a la cara y él, con desgano levanto la cabeza. Los ojos de su hermana brillaban, se veían como un débil cristal que muy pronto se rompería. Se miraron un largo rato, hasta que el cristal sobre los ojos de Fanren se rompió.

- Syaoran, entiende, de una buena vez, hermano, ese recuerdo te hace daño. Te conozco, y me sorprende que aun con el pasar de los años no la hayas olvidado... te hace daño... mírate, hermanito...

- Fanren... si tanto me conoces, entonces debes saber cuanto amo a Sakura. Entiéndeme tú a mí, yo la amo, ¿entiendes?

- Mi niño... who hai ni... te amo tanto, que tu dolor es el mío...

Le dijo tiernamente al momento que lo abrazaba con un dulce amor que Syaoran entendió, ahora, el sufrimiento que le ocasionaba a Fanren verlo triste y alejado de todas las personas que lo quieren, alejado de su madre, de Meiling, de Wein, de sus hermanas, y...

- No te preocupes, sé que de mí no te haz alejado, no sé de que manera agradecerte el cariño y la confianza que me tienes mi Syaoran.

- Fanren- murmuro el joven abrazándola más fuerte y apoyando su cabeza en los hombros de la mujer de largos cabellos castaños iguales a los de él- creéme que muchisímo ya haz hecho con escucharme y aguantarme estos siete años...

- No haz cambiado nada mi niño, - le susurro a la oreja haciéndolo ruborizar como siempre al decirle "mi niño", ya que era su forma de llamarlo cuándo estaban solos- aunque tu cuerpo a cambiado en estos años, a pesar de que te haz convertido en un apuesto muchacho, tu corazón sigue intacto, al igual que el amor a tu Sakura...

Su corazón latió rápidamente al escuchar el nombre de su niña, de su "flor de cerezo", haciendo encender sus mejillas al rojo vivo, sacando una sonrisa de los labios de su hermana.

- Si, tu Sakura... creéme, esta chica si que se ha ganado el amor de un corazón tan soberbio como el tuyo... mi niño...

Y antes de ponerse de pie beso dulcemente a su hermano en sus mejillas, muy cerca de sus labios como suele hacerlo ella... le sonrió y entrego a Li su maleta; que se disponía irse al Instituto...

- Adiós... mi niño...

- Adiós Fanren...

Mira a su hermana una vez más antes de partir, sonriendo débilmente. Se da vuelta y empieza a caminar con lentitud, como siempre... sin darse cuenta del lo que le rodea, solo, los cerezos en flor le llaman la atención. Se agita el cabello que cae en su frente, en un ataque de enojo y emoción al ver aquellos pétalos... cada vez que les veía era inevitable que no pensara en Sakura pero cuando recordaba las cartas que le había escrito cuando pequeños, que después de tantos años no le respondió... las cartas tal vez no llegaban a su destino o ella... ella no lo quería... pero, eso era imposible... por lo menos no lo aceptaría, su corazón se negaba rotundamente. Una flor del árbol callo en sus manos y él, sin pensarlo la arrugo en su mano... el solo pensar que su Sakura no lo quería lo hacia perder el control de si mismo. Abrió su puño y vio la pequeña flor rosada echa trizas... igual que su corazón...

Respiro hondo y siguió caminando... y pensando en ella, su Sakura... ¿Qué sería de ella? ¿Estará bien? ¿Habrá encontrado a alguien mas a quien amar? ¿Lo había olvidado? Ninguna sin responder... todas esas preguntas lo agobiaban, deseaba saber la respuesta... y verla. "Son 7 años separados... ¿cómo podría seguir pensando en mí? Tal vez me olvidó... pero yo no a ella... la quiero demasiado... Ahhh..." Pensó... el solo pensarlo lo hacia sufrir... ¿Qué debía hacer? Mucho tiempo deseo volver a Japón... volver a Tomoeda y ver a Kinomoto. Pero.... en verdad, él tenía miedo... no podría vivir sin ella, el solo saber que otro había ganado el hermoso corazón de la Maestra de Cartas lo hacía sufrir...

Era lo que el más temía... cuando niño era haberse confesado, lo había costado mucho pero lo había hecho... ahora, que ya eran grandes, el 2° paso sería que fuesen novios... pero no podía... sería repetir lo de hace 7 años... ¿Cómo hacerlo? ¿Y si ella ya no me ama? ¿Y si ya me olvido?

Miles de preguntas eran las que lo hacían dudar... el la amo, la amaba, y la sigue amando... pero el imaginarse que ella no le correspondía... era una pesadilla...

- Li... ¿Puedo hablar contigo?

Levanto la frente, había sin darse cuenta, llegado al Instituto y enfrente de una chica de su edad, con el cabello castaño y los ojos azules... es -

- Chang... ¿Quieres hablar conmigo? ¿De qué?

-Pues- la chica se ruboriza y baja la cabeza al suelo- es algo... importante...

El joven Li mira a su alrededor, muchos ya habían entrado a los salones. Muchas otras chicas estaban en unas esquinas, mirándolo, como siempre... el ridículo fansclub... lo tenía aburrido... sobresalía tanto en las artes marciales y en el soccer que unas chicas hicieron un club de fans para él. Era tan estúpido... casi todos los días recibía cartas de amor... al principio las leía pero ahora no, lo tenían harto.

Shansu le da la espalda y con los ojos le pide la siga... Syaoran entiende y la sigue, cabizbajo, con las manos en los bolsillos, pensando en Sakura... la chica lo había llevado a unos de los grandes y verdes patios del Instituto... Dándole la espalda y apretando los puños, la muchacha se dispuso a hablar.

- Li... yo... yo deseo... tengo... que decirte... algo- la chica sintió un calor subía a su cabeza. Li la miraba... pero con la vista perdida... con los ojos posados en el infinito... con la mente y corazón... en algún lado...

- Li... yo... te diré algo... algo muy importante... - Shansu sintió que el corazón se le saldría por el pecho.

- Chang, si deseas en verdad decirme algo importante- Syaoran sonaba denso y cortante... como lo era con los demás- si en realidad es algo muy importante, hazlo. Y pronto por favor.

- Si... - la chica se ruborizo... tal vez le diría lo atractivo que se veía cuando actuaba así... pero mejor era confesarle sus sentimientos...

Suspiro... se sentó en una banca y agito su cabello... respiro profundamente y movió los labios...

- Li Syaoran... ¡Tu me gustas mucho!

El joven Li quedo estupefacto... ya varias veces, muchas chicas le habían dicho eso, pero, ninguna se lo había gritado a la cara, con los ojos brillosos y expectantes a recibir alguna respuesta. Tragó saliva y miro a la chica... lo había sacado de sus pensamientos, tan de pronto que aún no entendía que era lo que había escuchado, o tal vez no habría querido escucharlo una vez más de los labios de otra que no fuera su niña soñada durante 7 años.

Shansu escuchaba el latir de su corazón, era lo único que escuchaba ya que tanto ella como Li estaban sumidos en un silencio mortal que parecía que el tiempo no avanzaba y que lo hacía a propósito. La chica a pesar del silencio del joven y de que parecía no dar respuesta alguna ante tal confesión, no la hacía apartar sus ojos del rostro de Syaoran, esperando cualquier reacción, lo que sea...

- Li...

- Chang... ¿por qué? ¿Por qué tu también?

- ¿por qué? Pero... yo... solo deseo... saber una respuesta...

- ¿Respuesta?

- Si... solo dime algo...

- Chang...

- Shansu por favor.

- No, tú eres Chang para mí... - cambió su tono seco, a uno dulce nunca oído por otra persona en él- pero Shansu es una de las chicas que mejor me caen... mira, yo, yo amo a otra persona... lo siento...

La chica sintió que se le rompía el corazón... lagrimas intentaron salirse de sus ojos pero no lo lograron, ella se las impidió. Sollozó y respiraba entrecortado, apretó sus puños y caminó hasta Syaoran, lo vi a los ojos y este le respondió con una débil sonrisa. Shansu lo siguió mirando hasta que no contuvo sus sentimientos y se tiró a los brazos de Syaoran.

- Yo te amo... y tu no me amas... los demás chicos mueren por mí... y las chicas por ti... y nosotros amamos a imposibles...

- ¿Imposibles?

- Sí... al igual que esto...

La chica se acercó al rostro de Li, suavemente con sus dedos tocó los labios de éste y mirando aquellos labios... los beso... había posado con mucha delicadeza sus labios en los de su amor "imposible". El chico de ojos castaños muy impresionado y molesto no respondió la muestra de Chang, en cambió tomo los brazos que esta tenía en su cuello y los sacó, quitándola de sus labios; empujándola de los hombros. Shansu lo miró... comenzó a llorar, en silencio... bajo los ojos al suelo... y se quedo en silencio. Li se toco los labios... estaba asombrado y... observó a la chica.

Se acercó a ella con paso definido y se colocó frente a ella.

- Chang... Shansu... - la chica lo miró- no debiste engañarte a ti misma...

- ¿Engañarme?

- Sí... yo te lo dije, no te amo...

- ¿Por qué?

- Porque hace 7 años me enamoré de una niña... una niña muy linda y dulce... - cada palabra que salía de los labios de él venía del corazón... como en mucho tiempo no lo hacía. Ya no le importó estar junto a Shansu, no le importó nada, ella es lo que él más ama y no teme en demostrarlo.

- ¿Pero no fue hace 7 años?

- Si... - contestó.

- ¡¿Entonces por qué demonios la amas aún?! - pregunto alejándose de Syaoran.

- Porque... la verdad no lo sé muy bien... sólo siento el sentimiento por ella, y nunca he sentido esto por otra persona... ella... ella es mi vida...

- Oh... Dios... yo...

- Perdóname... - cambió su tono de voz a un sincero pero duro a la vez- yo, jamás te amaré...

Shansu abrió los ojos... "Jamás te amaré" esas palabras daban vueltas por su cabeza... "Nunca me amarás..." Quedó absorta en sus pensamientos... ella lo amaba... pero ahora debía afrontar la verdad... por muy dura que fuera, era la verdad, dicha por los mismos labios de su príncipe azul... Aguantó las lágrimas, no sería débil, ya no más...

- ¿Puedo preguntar quién es "ella?"

Él giro hacia Shansu. La miró y mantuvo su rostro serio, tan característico en él. Suspiró y mirando el árbol de cerezos en flor frente a él, dijo:

- Kinomoto... Sakura

- ¿Sakura Kinomoto? ¿Una chica japonesa?

- Sí...

- Ella... "Sakura"... entiendo... Ya no te daré más molestias...

- Chang...

- ¡Oh! Ya es muy tarde, me iré a las clases. Y te diré una última cosa, Li.

- ¿Ah?

- No me arrepiento del beso que te di... aunque buscaré a una persona que me bese con la misma intensidad que yo.

Dijo la muchacha de ojos azules como el mar, dándose una media vuelta, sonriendo con los ojos brillantes... "No entiendo, seré franca, no entiendo tu amor por esa Sakura... pero si no eres para mí, yo no seré para ti... eso si es comprensible... Li Syaoran"

Ahora, solo, con sus pensamientos en mente y alma, solo puede sentir su tristeza de siempre...

Recordó las palabras de Shansu, el dolor pero la verdad en ellas era increíble... tenía la razón... ellos amaban a imposibles... él amaba a un imposible... realmente "ella" debía de tener un novio... su belleza y ternura era irresistible...

- Si tan solo estuviera con ella... si tan solo ella me dijera sus sentimientos por mí... pues tal vez ella, mi amada Sakura ya ha dejado... - no podía... no podía, era demasiado doloroso decirlo, y aún peor reconocerlo.

La campana de entrada a clases lo sacó de su tormento, de sus pensamientos, dejándolo con la mente en blanco y la vista en el árbol de cerezo, recordando las facciones del rostro de su pequeña Sakura... mientras miraba las flores pensó en lo incierto que resulta el destino... cuándo la conoció la despreciaba y la insultaba... pasando el tiempo la ayudó a atrapar las Cartas Clow, terminando por defenderla y sin saberlo enamorarse de ella... quién lo creería...

- ¿Una flor?

En esos momentos un travieso viento agitó las delicadas ramas de aquel árbol, soltando de su rama una flor abierta... Syaoran sintió su corazón agitar, parecido a cuando pequeño veía a la tierna Kinomoto sonreír. Abrió su puño para atraparla y la contempló... suspiro levemente y la guardó en su bolsillo, al igual que la otra. Emprendió su camino hacia el salón... sin pensar en nada... al llegar vio a Meiling charlando con un chico, al parecer algo él le pedía a su prima...

Al llegar a su puesto coloco su maleta en él y se sentó... miro al frente, pensando... las palabras de Shansu Chang en algo tenían razón, su amor por Sakura ya era un imposible... ya son 7 años, ¿Cómo lo recordaría? Era algo ilógico y absurdo. Pero solo le quedaba la fe en su corazón de que su Sakura lo estaría esperando...

Miró a su lado y vio a una chica, con un rostro muy tierno e infantil que lo miraba con el ceño fruncido... el chico se cruzó de hombros y la miró.

- Jade... ¿Qué quieres?

- ¡Syaoran!! Pues, nada en especial... - contestó ella cruzando sus brazos atrás de su cabeza.

- Sí claro - dijo irónicamente.

- ¿Cómo que sí claro? ¿Ah? Si te digo que no quiero nada es porque...

- Porque si quieres algo, ¿no? - le interrumpió.

- ¡Ah!- grito la chiquilla lanzándose a sus brazos.

- Dime... - dijo pacientemente.

- Bien... supe, alguien me contó que estuviste charlando mucho rato con Chang... ¿es verdad?

- Sí... - respondió con un dejo de tristeza.

- Por lo visto- habló separándose de él- te confesó sus sentimientos.

- Sí... - volvió a afirmar este.

- Ay Li...

- Jade... ¿Por qué no puedo ser feliz?

- ¿Aún quieres que te responda eso?

Preguntó la chica de cabello corto, negro azulado. Lo miró... y recordó el día en que lo conoció...

"Syaoran caminaba con el rostro mirando el suelo. Apretaba los puños mientras pensaba en su flor de cerezo... en sus sonrisas, en sus gestos, en su dulce forma de hablar... había pasado 1 año y seguía pensando en ella. Tanto que seguía en su corazón, muy dentro de él, había reconocido abiertamente que la amaba. Y volver a Hong Kong, justo ahora que ella también le quería era terrible. Sus ojos se nublaron por la tristeza y tropezó al caminar.

- ¡Ay! ¿Estás bien chico?

- Ten más cuidado chiquilla.

El niño levantó la vista hacia el rostro de la persona con la que había chocado. Tenía los cabellos cortos, no más debajo del cuello y unos grandes ojos aguamarina. Que contrastaban a la perfección con sus cabellos negro azulado. Miró a Syaoran y frunció el ceño, para luego transformarlo en una sonrisa y para tenderle la mano. El chico la miró con asombro y desprecio a la vez. Estuvieron un buen tiempo observándose, tiempo que parecía haber avanzado muy lento... la pequeña seguía con su mano tendida para levantar al muchacho pero no, él seguía inaccesible. La pequeña noto al instante el peculiar brillo en los ojos del joven así que, decidió no aparar su mano de la de él. Se arrodilló frente a Li y con una tierna sonrisa le preguntó:

- ¿La extraña mucho?

- ¿Qué?

- Sé lo que tiene. Y hace mal en ponerse así.

- ¿Hacer mal? ¿Qué sabes tú? ¡Yo no te conozco! ¿Por qué me hablas así?

- Porque me das pena, y no me gusta verle así. - Contesto tranquilamente la pequeña.

- Pero... ¿quién eres? - preguntó intrigado.

- ¿Acaso importa? - dijo en tono burlón.

- ¡Sí! Exijo saber quién eres.

- Li... Jade Li. - respondió en un suspiro.

- ¿Li? ¿Eres del clan Li?

- Así es. Y tal como tu practicas magia yo igual lo hago.

- Por eso sabes que tengo, ¿no-Li?

- Pues no. ¿Ves los cerezos de haya afuera?

Syaoran giró la cabeza hacia fuera, vio unos bellos árboles de cerezos en flor y recordó a su pequeña... Asintió con la cabeza a Jade y esta le respondió:

- Sakura me lo ha dicho. Sakura me ha contado tu dolor. Ellos son fieles testigos de tu vida y sentimientos. ¿Sabes por qué ellos dejan que la brisa del viento bote sus pequeños pétalos?

- No... - el chico estaba cautivado por las palabras y la sinceridad de Jade. Ella tenía la razón. Ella sabía de su dolor.

- Porque lloran por ti y ella. Lloran de dolor al verlos separados... y cada pétalo de una forma u otra llega al lugar dónde se encuentra el ser amado de cada uno de ustedes.

Se miraron... Syaoran tomo la mano de Jade y sin pensarlo mucho le sonrió. La pequeña Li le devolvió la sonrisa y lo levantó del suelo; él chico sintió su corazón agitarse de emoción y con los ojos brillantes le preguntó:

- ¿Por qué no puedo ser feliz?

- ¿Por qué no puedes ser feliz? No lo sé, solo tu podrás saberlo con exactitud. Y cuándo lo sepas tu pregunta cambiará a: ¿Cuándo seré feliz?

Syaoran quedó con su corazón a punto de estallar... Jade sintiendo la frustración y asombro del dolor del niño aprieta un poco su mano en señal de seguridad. La pequeña empieza a caminar y Syaoran con ella...

- Es que... aún no he podido descifrar eso.

- Mentira. Te estás engañando.

- ¿Por qué?

- Y preguntas. Lo sabes muy bien. Sabes que la amas, que no la has podido olvidar porque tu amor por ella es único y muy especial. Sólo que tienes miedo de creer en realidad que ella ya no siente lo mismo por ti. Pero no debes temer. Yo estoy segura que ella aún te ama.

- Lo sé...

- No, no lo sabes, solo crees saberlo. Pero debes creerlo con mas fervor.

- Jade... gracias.

- No me las des - contestó ladeando la cabeza y sonriéndole- no hace falta.

- Sí... - asintió con una sonrisa.

- ¡Ups! Debo ir a mi asiento. Syaoran, pon atención a la clase, ¿bien? Si no te sacarán nuevamente.

- Haré el intento...

Una mujer de ojos negros entró al salón, al instante en el que todos habían vuelto a sus asientos. Miró a la clase y comenzó a enseñar. Syaoran miró la ventana, los pétalos de cerezo se agitaban lentamente... sonrío al imaginarse a su pequeña Sakura sonriéndole, llamándole. Tomo un lápiz simulando escribir, pero en realidad dibujo a la perfección una flor de cerezo... llevaba 7 años dibujándola, ya era un experto en eso... al terminarla escribió "Sakura who ai ni". No se sonrojo como de costumbre. Puso sus brazos en la mesa y ocultó su cabeza entre ellos, imaginándose que estaba en el suave regazo de ella. Cerró sus ojos y se preguntó como estaría Sakura. ¿Habría cambiado mucho en estos 7 años? ¿Tendrá un hermoso cuerpo de una mujer de 17 años? Eso era seguro. Pero aún así se la imaginaba.

- ¡Li! ¡Afuera del salón! ¡En castigo atenderás el puesto de café con las demás chicas!

- ¿Ah? - preguntó mirando su alrededor y encontrarse con su profesora, con los ojos fijos en él.

- Se lo dije... - suspira Jade, con los ojos cerrados y luego los abrió mirando la ventana, dónde los cerezos se agitaban, como sonriendo.

"Lo has vuelto hacer... Sakura"

Syaoran estaba fuera del salón bostezando y recordando él porque la profesora lo había sacado esta vez del salón. "Debería despejar mi mente... ah, Sakura... me distraes en todo lo que hago"

Pasó un buen rato cuándo toco el receso y Syaoran fue a caminar y a admirar los cerezos... solo y a veces en compañía de Jade. Ella le hacía una que otra broma con respecto a Sakura. Ella a parte desde él momento que lo conoció había sentido su dolor y él, cuándo la vio como una amiga de confianza le confesó todo lo que tenía guardado en su corazón. Ella deseaba con mucha fe que él volviera a Japón, que volviera con Sakura.

- Bien, me voy Syaoran.

- ¿Adónde?

- A... caminar y conversar con el viento.

- Bueno...

Jade besó la mejilla de Li y se alejó silbando una canción china.

El chico de cabellos castaños la vio alejarse y sonriendo se fue a caminar.

- ¡Syaoran! - gritó una voz muy familiar...

- ¿Meiling? ¿Qué quieres? - preguntó él con una gotita de sudor en su cabeza al verla colgada de su cuello.

- Decirte que me tienes que venir a ayudar con el "café" y que - dijo acercándose a su oreja "Ya he entendido tu amor por Kinomoto... y ya he encontrado el verdadero amor..."

- Meiling... - dijo este asombrado y con las mejillas rojas. Meiling lo miró muy dulcemente y se alejó de él.

- Te espero en el salón.

- Sí...

Syaoran sonrío y caminó lentamente hasta dónde debía ir. En él caminó iba con más ánimo y decidido a intentar ser más feliz.

- Hola Li.

- Hola.

- Bien Li, tu estarás adentro preparando las tazas, nosotras serviremos. Meiling te acompañará. ¡Ah! Debes ponerte este traje- la chica le entregó un traje de color plomo, muy parecido al que uso hace 7 años. Era como un verdadero traje de mozo. El traje le había recordado a Sakura... se veía muy tierna... en realidad con todo se veía hermoso.

- De acuerdo... - contesto con una pequeña sonrisa que dejo a todos intrigados en el porque de su risa. Camino hasta los vestidores, entró y se sacó su chaqueta, lentamente recordando exactamente el día del "Café escolar" en la Primaria Tomoeda. Había estado muy nervioso viendo a Sakura en ese encantador traje y sirviendo tazas de café. Y más encima soportando los comentarios de Eriol hacia Sakura, su Sakura. A veces llegaba a pensar que Hiragisawa sentía algo por su Sakura... el hecho de que Eriol siempre hablara tan bien de ella, como "Sakura es una niña muy bonita" "Sakura es muy tierna" "Sakura se ve muy linda con ese vestido" " Sakura..."

- Hey, Li, ¿De quién hablas?

- ¿Ah? - preguntó torpemente.

- Hablabas de una tal "Sakura", ¿Quién es?

- Pues... - bajo la cabeza, su cabello caía sobre su frente, tapando su visión y sus mejillas se ponían rojas de emoción. El chico llamado Xiao; era muy amigo de Li. Lo miró y sonrío con picardía. Meiling le había contado la historia de su primo con la "Card Captor" que se había convertido en "Maestra de Cartas". Según Meiling era muy distraída y realmente... hermosa.

- ¡Ah! Hablas de esa chica japonesa de ojos verdes... cabellos castaños... - Li comenzaba a sonrojarse aún más- mirada tierna... sonrisa divina...

de...

- ¡SI ES SAKURA! - Gritó colorado y agitando los brazos.

- Bueno... dime, - dijo Xiao con ojos de lujuria- ¿Era muy linda?

- Syaoran bajo la vista apenado "¿Qué si era linda?" , Por favor era ¡bellísima! Era una diosa, una ninfa... era verdaderamente divina- Sakura... es... la niña más hermosa que he visto en mi vida...

- ¿La amas? - preguntó mirando a Syaoran interesado y a la vez imaginando la belleza de esta niña.

- ¿Qué si la amo? Esa palabra no basta para lo que siento por ella... ella es mi vida y deseo tanto verla... la extraño...

- Syaoran ...

- No te preocupes amigo- Li ya se había puesto la chaqueta y los pantalones plomos. Sonrío a Xiao y salió de la habitación... sintiendo un peso menos en su corazón.

- Vaya... jamás creí escucharte hablar así Syaoran Li. Realmente tu Sakura debe ser una hermosa chica... y ahora - dijo sonriendo por su amigo- una bella mujer.

Caminó lentamente hasta la estantería de la vajilla que debía utilizar para servir. Ahora, se sentía más feliz... ¿Por qué? Su querida amiga Jade, Meiling y Xiao, su amigo de infancia lo hacía sonreír... aunque no fuera una sonrisa real... una sonrisa de las que Sakura hacía salir de sus labios... Algún día, algún día el sonreiría como hace 7 años... ese día... llegaría... y... más pronto de lo que pensaba...

- ¡Li! Ven a servir. Rápido.

El chico, saliendo de su ensimismamiento toma la bandeja en dirección a las mesas y sonrío... ¿Sonreír? Podría haber sido un suspiro mezclado con un gesto... muy, muy parecido a una sonrisa.

- Muchas gracias...

- Sí Li, gracias

- Denada... - murmuró Li, retirándose con las bandejas...

La tarde transcurrió en la cafetería, sin muchos problemas para Syaoran... él... realmente disfrutó esa tarde junto a sus amigos...

Cuando todo hubo terminado, arregló sus cosas y se fue sin el rostro serio como de costumbre.

" Ahora... siento... como si las cosas estuvieran mejorando en mi vida... si tan solo te tuviera a ti mi amada Sakura"

- Hey, ya vamos Syaoran - le gritó Jade haciéndole señas con la mano. Este le sonríe y caminaron juntos...

Jade notó el semblante tranquilo que llevaba el joven y sonrío... caminaron juntos como solían hacerlo, el silencio, su fiel compañero siempre que caminaban él les acompañaba... ¿Por qué? Ninguno lo sabía... para Syaoran era suficiente la compañía de la pequeña Li.

Al caminar, el cabello de Jade se mecía con el viento... hacía un movimiento parecido al que a veces tenía la flor de cerezo de su corazón. Syaoran sonríe ante aquel descubrimiento... pensando... "Jade es un lindo nombre... un lindo nombre para una pequeña..."

"Se percató del movimiento de mi cabello... gracias viento..."

El chico siguió mirando el cabello de su amiga... suspiró y mirando al frente observó como los pétalos de los árboles se mecían con el viento...

- Bien Syaoran... hemos llegado a tu casa

- Sí... Jade gracias por todo...

- No... no me las des... y una cosa Syaoran, "Nunca pierdas la esperanza... nunca" - le dijo la muchacha con los ojos brillantes de emoción...

- ¿Jade? - preguntó con el corazón latiendo a mil por hora, entendía a que se refería Jade, algo sucedería y ella sabía lo que era...

- Solo promételo... - pidió acariciando con dulzura la mejilla derecha de Li.

- Lo prometo... - en ese momento el viento sopló con un poco más de intensidad, haciendo que los débiles miembros de la corola de flor se despegaran de ella, meciéndose en el aire y pasando; rodeando al Jade y Syaoran. El momento parecía eterno pero, Jade besando lentamente el rostro del joven mago hizo que se esfumara el cálido sentimiento del momento que ninguno podría olvidar...

El instante termino y Jade, sonriendo con alegría y cariño se alejó de Li.

Syaoran la quedó mirando unos momentos, el cabello seguía meciéndose con el viento y la silueta de ella, lo hacía ver a Sakura... dando media vuelta entró a la casa, su hermana Fanren lo esperaba en el descalzo de la entrada hacia el pasillo, tenía los ojos rebosantes de felicidad y una sonrisa de alegría jamás vista por el descendiente de Clow.

Ella le tendió una mano y él, casi inconscientemente la tomó. Caminaron por el pasillo tomados de la mano y... Fanren lo guió hasta la biblioteca de su madre... Syaoran supo inmediatamente que algo pasaba... algo realmente importante para que ella lo mandara a traer hasta su escritorio... recordó cuando ella lo llamó y habló con él, le ordenó ir a buscar las cartas Clow... nunca pensó que en Japón, por la búsqueda de las cartas se enamoraría de una chica tan dulce como la miel... antes de entrar, Fanren giró sobre sus pasos y mirando con amor fraternal a su hermano lo besó muy cerca de los labios... Syaoran sonrojado le sonrío y despidiéndose con la mirada de ella, tocó la puerta...

- Adelante - avisó la voz dulce y dominante de su madre...

El muchacho de ojos cafés y mirada seria entró en la habitación... hacia ya mucho que no veía aquel lugar... todo estaba en la posición de siempre... levantó la vista y miró fijamente a los ojos cafés de su madre que lo miraban fijo al igual que él a ella...

- Joven Syaoran...

- Wein... madre... ¿Qué es lo que tienen que decirme? - pregunté sin sonreír.

Ambos se miraron cómplices y Wein le sonrió a mi madre... no entendía lo que tramaban...

- Hijo... - me llamó... hizo una pausa y suspirando dejo escapar una sonrisa, sonrisa que dirigió hacia mí... - quiero verte feliz... ¿Lo sabías?

- ¿Feliz? - pregunté como despertando de un extraño sueño... ella asintió y siguió hablando...

- Si... feliz... nunca haz sido un chico expresivo pero jamás te lo he reprochado, ya que eres la viva imagen de tu padre... pero, desde que volviste de Japón, hace siete años que no te he visto sonreír lo más mínimo que sea, a como lo hacías antes... Dado esto... quiero saber con tus propias palabras cual es el motivo de tu sufrimiento...

- Madre... - susurré asombrado por las palabras que había escuchado salir de sus labios... respiré profundo y me digné a contestar...

- En verdad... el motivo de mi dolor es una niña... es... La Maestra De Las Cartas Sakura...

- ¿Sakura Kinomoto? ¿La niña que abrió el sello de Clow y que terminó siendo la nueva dueña? - me preguntó cruzando sus manos...

- Así es... yo la amo madre... - contesté sintiendo mis mejillas arder...

- Y... ¿La amas aunque hayan pasado 7 años ya desde la última vez que la viste?

- Sí... - afirmé... pude ver como Wein sonreía...

- Entiendo... ella es tu única felicidad... Syaoran... hijo acércate... - me pidió tendiéndome una mano... caminé hacia ella y la tomé... ella sonriendo me dijo... - ¿Nunca haz perdido la esperanza de verla?

- Nunca... - dije con firmeza...

- Ya que nunca haz perdido la esperanza... es momento de que sigas creyendo en ella y... la vuelvas a ver... por... siempre... - dijo apretando con firmeza y ternura mi mano... tenía los ojos brillantes y titilaban como las luces de las luciérnagas que habían en los festivales de Tomoeda... le sonreí y sentí mi corazón explotar... me lancé a los brazos de mi madre, que llorando me abrazó con igual intensidad...

- Gracias - le susurré entre sollozos...

Luego de un buen rato abrazados ella me soltó y con una sonrisa me dijo llorando...

- Si es lo que te hace feliz, estoy de acuerdo...

Caminé unos pasos hacia a tras y mirándola le sonreí lo mejor que pude... realmente le sonreí con mi corazón... cerré la puerta tras de mí y me encaminé con una sonrisa en mis labios hasta mi habitación... no podía creerlo... volvería a ver a Sakura a mí Sakura... era tanta mi felicidad... por fin podría ser un ser completo... mi amada flor de cerezo... cuanto espere este momento... cuanto... cierro mis ojos... y solo puedo ver una cosa en mi mente y corazón... aquella niña... de ojos esmeralda sigue habitando mi corazón... y lo hará por siempre... "Sakura mi amor" digo en voz alta... y sin darme mucha cuenta me quedo dormido pensando en ella... mi cerezo... mi Sakura...

 

***

Notas... ¡¡¡Sí!!! ¡Por fin! lo he logrado... este cap. ha sido terminado: Lunes 1 de octubre.

Y como bien dicen, más vale tarde que nunca... bueno, aquí voy... ¡¡¡¡10000 disculpas!!!! jeje, es que como bien notaron este fic se pasa para waff y cebollón... y para lo que es se necesita muuuuucha inspiración, mucha. Tardé en terminarlo pues lo hice más largo que el primero y en verdad no sabía como llegar a las últimas escenas en las que la madre de Syaoran (Dios, quien sepa como se llama por favor me lo haga saber) le dice que puede viajar a Japón. Aviso inmediatamente que la frase "Nunca pierdas la esperanza" la tome prestada del fanfic "Destino y Esperanza" de Marissa Cervantes. Si estás molesta por esto házmelo saber y cambio la frase. Es que mientras lo escribía te recordé y esa frase me vino a la mente. En todo caso espero que te haya gustado mucho este cap. de mi fic a mí me agradó bastante y les aseguro a todos que el 3, que se llamará "Un Dulce Beso Bajo La Lluvia" será muy romántico... siempre y cuando el romanticismo llegue a mi mente. Una cosa, hasta más de la mitad, yo narré la historia. Pero luego pense que era mejor que el mismo Li describiera "él mismo" por así decirlo. Em... ¿Qué les pareció Jade Li? jeje, el nombre lo saque de la serie de Jackie Chan que están dando en el Cartoon Network...

Y bien, reclamos, felicitaciones, ofensas, amenazas, flores, saludos y preguntas a: anto_chan16@hotmail.com

¡Besos y flores de cerezo como dice una amiga mía!